Los asaltos de rapina son frecuentemente perpetrados poco antes del
cierre de los comercios, objetivo son la caja de la tienda o los despachos
donde se arregla la cuenta y donde se guarda el dinero.
A veces los ladrones acechan al personal antes o después de las horas de
apertura y fuerzan con amenazas el acceso al recipiente con valores.
Sugerencias de la policía:
Tenga lo poco dinero que posible en su caja y retire lo repetidamente
durante el día. Proteja su caja contra el asalto y la mirada.
Ponga en el banco los importes que están sobrando o guarde el dinero en
cajas de caudales aseguradas con cerradura de temporización.
Antes de saldar cierra todos las puertas con llave prestando atención a
posibles ladrones encerrados o penetrados.
De orden a sus empleados de que la entrada antes del comienzo y la
salida después del fin del trabajo se efectue por puertas contiguas y
uno detrás del otro.
Preste atención a desconocidos que estén esperando a esta hora.
Vigile permantemente las entradas contiguas y las entradas de
suministro teniéndolas normalmente cerradas.
Convenga con el personal que se den senales discretas, avisos o ademanes
para advertirse mutualmente en situaciones peligrosas.